Un hombre residente en el estado de Texas (EE.UU) necesitó más de 20 dosis de antídoto después de que una serpiente de cascabel, a la que previamente había cortado la cabeza, le mordiera, según informó el canal local ‘KIII-TV’.

El hombre y su esposa estaban trabajando en el jardín de su casa, cerca de Lake Corpus Christi, el pasado 27 de mayo, cuando se percataron de la presencia del reptil.

Con la ayuda de una herramienta, el hombre le cortó la testa, y cuando se agachó a recoger los restos, la cabeza desprendida del cuerpo, le mordió.

Inmediatamente, la mujer avisó a los servicios de emergencia, que encontraron a la víctima con convulsiones, pérdida de la visión y con una hemorragia interna. El herido tuvo que ser trasladado a un centro hospitalario en helicóptero.

Una semana semana después de la picadura, el hombre sigue ingresado en el hospital.

Según los expertos, las serpientes aún pueden atacar incluso una hora después de haber sido decapitadas. Dado que sus metabolismos son mucho más lentos que los de los humanos, sus órganos internos pueden permanecer vivos por más tiempo.

En Texas hay al menos seis especies de serpientes de cascabel. Los hospitales acopian antídotos para mordeduras de copperheads, cascabeles y otras especies nativas.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here