Hay países en los que dejar propina es una obligación, por ejemplo en Estados Unidos. Otros, como el Reino Unido o Suiza, tienen en sus datáfonos una opción en la que se puede teclear la cantidad exacta de propina que se quiere dejar, y precisamente esta opción, fue la responsable de aguarle la fiesta a Olesja Schemjakowa y dejarle su cuenta corriente tiritando.

Schemjakowa acudió junto a su hijo a la cafetería New Point en Dietikon, cerca de Zúrich (Suiza). Tras haber consumido un café y un pastel, la mujer solicitó al camarero la cuenta. Cuando este le trajo el datáfono para pagar con su tarjeta, Schemjakowa cometió un error,  y en vez de marcar la cantidad de propina que deseaba dejar, tecleó su código PIN, cuatro dígitos, que convirtieron una factura de  de 23,70 francos suizos (unos 20 euros) en una de 7.709 francos, casi 6.500 euros.

Schemjakowa, residente en Mulhouse, Francia, se dio cuenta de lo sucedido cuando recibió la factura del banco, tal y como informa ‘El Confidencial‘.

La mujer se quedó a cuadros cuando en su entidad bancaria le informaron que no podían hacer nada por recuperar su dinero, y que, además, no existía delito alguno que denunciar, ya que no se había cometido ningún fraude. Lo mismo le dijeron cuando acudió a la policía suiza. Sólo le quedaba apelar a la buena fe del dueño de la cafetería.

Según la afectada, el dueño del local se mostró muy comprensivo y le aseguró que le reembolsaría la cantidad, “pero nunca lo hizo”

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