Son 1,500 las hectáreas que han sido arrasadas por los incendios forestales, según las autoridades del Instituto de Conservación Forestal (ICF).

El 95 por ciento de los siniestros son iniciados por mano criminal de los depredadores de los recursos naturales, lo que significa que la lucha contra dicho delito ha resultado ser un fracaso.

Los activistas de organizaciones ambientales y los integrantes de los cuerpos de socorro están de acuerdo con que las acciones contra los devastadores del bosque tienen que ser endurecidas.

Los datos estadísticos apuntan que Puerto Lempira, Gracias a Dios registra la mayor área afectada, mientras el Distrito Central, en Francisco Morazán, contabiliza el número más alto de siniestros forestales.

Si bien es cierto que el número de incendios ha disminuido en los primeros tres meses de este año en comparación con 2017, las consecuencias han sido más catastróficas.

El año anterior se registró un total de 36,000 hectáreas de bosques y pasto fueron destruidas por los incendios forestales en Honduras, según un informe del ICF.

El documento subrayó que en el 2016 se registraron 892 incendios forestales una cifra que representa el 41.2% inferior a las 1,517 quemas de 2016.

Del total de incendios, 147 ocurrieron en áreas protegidas, donde 3,963 hectáreas se destruyeron.

Con 9,180 hectáreas arrasadas por 47 incendios, el departamento de Gracias a Dios, fronterizo con Nicaragua, es el que más bosques perdió en 2017, mientras que el que más registró, con 266, que destruyeron miles de hectáreas, es Francisco Morazán.

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