Cuando haces contacto visual con un bebé, es difícil voltear la mirada. Los bebés son divertidos de ver, son tan pequeños, bonitos e interesantes. A los bebés les encanta verte también. Recuerdo que mis bebés me veían con tanta fuerza, con sus cejas levantadas y los ojos bien abiertos sin parpadear.

Esta adoración mutua de verse fijamente a los ojos puede ser por una buena razón. Estudios recientes han encontrado que cuando un bebé y un adulto hacen contacto visual, sus ondas cerebrales se sincronizan.

Y esos patrones compartidos de la actividad cerebral en realidad pueden causar una mejor comunicación entre el bebé y el adulto: los bebés emiten sonidos más dulces cuando sus ojos ven fíjamente a los ojos del adulto. Los científicos reportaron los resultados en línea el 28 de noviembre en las Actas de la Academia Nacional de Ciencias.

La psicóloga Victoria Leong de la Universidad de Cambridge y la Universidad Tecnológica Nanyang en Singapur y sus colegas invitaron a los bebés al laboratorio para dos experimentos.

En el primero, equiparon a 17 bebés de 8 meses con gorros EEG, cubiertos con electrodos que miden el comportamiento colectivo de las células nerviosas en el cerebro.

Los bebés vieron un video en el que un adulto, también equipado con un gorro EEG, cantó una canción de cuna mientras veía directamente al bebé, o lo veía pero con la cabeza girada en un ángulo de 20 grados, o lo veía de lejos y con la cabeza girada en un ángulo de 20 grados.

Cuando el adulto vió al bebé (tanto de frente como la cabeza ligeramente girada), el cerebro de los bebés respondió, mostrando patrones de actividad que comenzaron a parecerse mucho a los del adulto.

Para el segundo experimento se hizo la prueba en la vida real. El mismo adulto del video se sentó cerca de 19 bebés diferentes. De nuevo, tanto los bebés como el adulto usaron gorros EEG para registrar su actividad cerebral. Este contacto visual provocó patrones cerebrales similares a los observados en el experimento de video: cuando los ojos se encontraron, la actividad cerebral se sincronizó; Cuando los ojos vagaban, la actividad cerebral no coincidía.

La actividad cerebral del bebé y del adulto pareció sincronizarse al hacer el contacto visual. Las ondas cerebrales del bebé se parecían más a las del aulto, y las del adulto se parecía más a las del bebé. Este hallazgo es “darle una nueva percepción a las habilidades increíbles del bebé para conectarse y sintonizarse con sus cuidadores adultos”, dice Leong.

¿Por qué es tan importante la sincronía de las ondas cerebrales? Bueno, los investigadores no saben exactamente, pero tienen algunas ideas. De acuerdo a estudios recientes, cuando las ondas cerebrales de estudiantes de secundaria se sincronizaron entre sí, los niños informaron estar más involucrados en el aula. Y dice otro estudio que cuando dos adultos llegan a un entendimiento mutuo, sus cerebros se sincronizan también. Estos hallazgos sugieren que tal sincronización permite que las señales fluyan fácilmente entre dos cerebros, aunque Leong dice que se necesita hacer mucha más investigación antes de que los científicos entiendan la relevancia de la sincronización con la comunicación y el aprendizaje de los bebés.

Ese envío de señales también sucedió entre los bebés y el adulto. Cuando el adulto veía a los bebés, los bebés hacían más vocalizaciones. Y a su vez, estos dulces sonidos parecían haber hecho que las ondas cerebrales del adulto fueran aún más similares a las de los bebés.

Es un ciclo hermoso cuando los ojos y el cerebro se encuentran. Y ese punto de encuentro es probablemente donde ocurre un aprendizaje interesante, tanto para los adultos como para los bebés.

Fuente: sciencenews.org

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here